
Cuando fui a comprar el pan en la mañana, el día estaba soleado y una vieja estaba caminando con una cartera fucsia por la vereda del frente. Una lata que estuvieran los pajaros cantando. Yo con lentes de sol, algo de plata y hambre. La misma ropa de ayer. Y un sentimiento raro en mi cara. El viento se comportaba errático y nuevamente me siento como un muñeco articulado, listo para ser vendido.
Dos cosas son claras en esta vida:
-la primera es que nos vamos a morir algún día.
-la segunda es que nunca entenderé como termino en lugares comunes, ya visitados.
Hace tiempo que habíamos hablado, nos parecía algo singular que todavía pudiéramos entablar un diálogo. Las veces que hicimos un esfuerzo, generalmente mis oidos no te escuchaban. Era el ruido ambiente, estoy seguro, que complico mi vida mas de una vez. ¿ te acuerdas de nuestra conversación en el metro?. No te escuche nada, la gente pasando y sus pisadas se acentuaban. Me quedaba pensando en la señora con los niños que pasó y si los pobres eran maltratados. Me quedaba pensado en la mina rica que pasó y no de caliente, sino más bien por el libro que traía y su título: " Cómo descubrir quién soy". Muchas veces me quede mirando tu cara y como cambiaba su profundida dependiendo de la luz. ¿te acuerdas aquella vez en la calle principal?. Esa vez me estabas retando yo sé que tenías razón, pero no fue mi intención. Es que a veces todo lo que dices es tan irónico, y yo me imagino en un gran sketch y tú eres la actriz principal. Claro que siempre se me olvidan mis lineas y tenemos que hacer la escena de nuevo y veo en tu cara preguntas irrespondibles.
En esa calle tuve la impresión que las micros con sus bocinazos me querian decir algo. O me avisaban que aprestara atención o me retaban porque no lo hacía. Cuando te miro siempre debo inclinar mi cabeza, tu eres mas bajita, pero sólo un poco. Me entretiene saber que tienes que mirar un poco hacia arriba, asi ves el cielo. Es mejor que no verlo nunca. A veces yo no lo veo en días.
Tú eres un poco complicada por decirlo suavemente. Das miedo en oportunidades y hoy era una de esas. Mientras camino siento que pronto se termina. Entro a la panadería, el pan esta caliente y agarro unas pinzas, pero no sé que tomar. Pienso que a estas altura ya debería saberlo. El lugar está lleno de ancianitos, de seguro ellos saben que pan tomar. Bueno tomaré un par de todos. Lo hago y me voy. El desayuno estuvo buenisimo, extrañamente ningún pan me gustó más que el otro. Y cuando tú me hablaste sobre cual era el mejor creo que escuché el ruido del refrigerador y te perdí.
Por Sebastián Labra
3 comentarios:
Ah diferencia tuya, Tú no me das miedo. Tampoco te encuentro
"irónico" ni "pesado" ni "ogro". Menos, "complicado" si mal no recuerdo haber oído y leído por ahi...
Sólo que leí "Mi vida con ruidos y pan" y no pude evitar sentir algo de pena, anda a saber tú porqué.Ni idea. Y eso que estaba re feliz por haber escuchado cierto disco.
En fin.
Lo que quería decir es que me pareció precisa.
Eso.
Se agradecen sus muchos besos y le dejo otro poco también.
Salu2.
PD: de verdad crei q eres tonto pq te gusten cierto tipo de mujeres? jaja. Nerd.
Tremendo.
:)
ahá...
Me gustó esa parte en que dices..."Muchas veces me quede mirando tu cara y como cambiaba su profundidad dependiendo de la luz"...y "Me entretiene saber que tienes que mirar un poco hacia arriba, asi ves el cielo. Es mejor que no verlo nunca"...suena muy arquitectónico.
Cuídate. Saludos =^.^=
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