lunes, septiembre 19, 2005

no puedo escribir, ¿qué me pasa?

Instantes
(autor: Don Herold, adaptación: Borges)


Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.



PD:la verdad es que yo no uso esta filosofía de vida, aunque rescato la linea sobre los problemas imaginarios.

2 comentarios:

Andrea dijo...

ah problemas imaginarios... el gusto de hacerse caldo de cabeza tan gratuitamente. relash, aunque ni tanto.

"no sé" sólo quería escribirte pq este post estaba desnudito sin ningún comment. snifs . :(

Anónimo dijo...

Hola Don Remiso. Hasta hace un par de semanas (justo cuando volví de mi pequeño gran viaje) había en la pared de mi pieza un poster con esa reflexión de Borges, mirándome hacia ya como un año. Hinché mucho a un amigo para que me lo regalara, hasta que lo hizo. Y lo leía y lo releía justo en ese año en que dormí sobre los jardines de Maya, negándome a la realidad, intentando ser una chica light, creyendo que así olvidaría mis problemas, y tratando de incorporarme a la masa ignorante para ``ser normal`` y no sentirme tan sola. Que asco me da hoy todo eso. Me da verguenza. Ahora no entiendo como estuvo tanto tiempo pegado ahí ese poster. Pegado igual que mis pensamientos el pasado año. Odio quedarme pegada y a la gente que lo hace. Pero tuvo que pasar un año y algo para darme cuenta por fin de muchas cosas (crecí yo creo o no?). Cuando llegué de mi pequeño gran viaje, lo primero que hice al llegar a mi pieza fue mirar a este caballero y sus reflexiones y arrancarlo del muro con cuidado pero a la vez con rabia. Fue como despertar de un largo sueño oscuro, ciego, sordo, falso en donde me veía deforme, escuchando, leyendo y creyendo cosas que no eran las verdaderas.
Ahora este poster vive en la pieza de mi papá, tal ves a él le sirve más.
No comparto en nada esa filosofía y tuve que tropezarme con una piedra enorme para darme cuenta, de eso y de mucho más.
Adios Don Remiso.