
El auto amarillo que tenemos en casa, es una de las cosas que no soporto. Demasiado petrolero, demasiado amarillo. Nos dirigiamos al cementerio camino al funeral de mi tío en ese auto. Porque mi tío murió de cirrosis y parece que a la familia le da verguenza. Mi vieja que no quizó contestar el teléfono para responder preguntas sobre su estado y se escondió para no ir a ver a su hermano al hospital. Como si le tuviera miedo a ver un hombre moribundo, parece que le basto con ver a mi abuela en ese estado. Una cobarde de pies a cabeza. 12 días agonizando en el hospital mientras que sólo algunos fueron a verlo. En la cara de mis padres esa semana hubo un cierto resplandor de : " dejalo morir, por fin se muere el borrachito". Y a mi que me gusta tanto tomar y no me pierdo, ni me voy a perder por ahí.
El día estaba entre que salía el sol y se nublaba. Nosotros en ese detestable auto, viejo, pasado de moda. Llegamos al cementerio y nos encontramos con la familia que nunca vemos. Mis primos y la cara de mis tías mas viejas en lágrimas. Aun recuerdo las historias de mi tío Lucho, cuando venció a la muerte cabalgando mientras hacía el servicio militar o a los 20 tipos que les pegó una vez cerca del puerto o sus aventuras buceando en el mar. Lo recuerdo ahora viejo con un cigarro en la oreja y su cara de martin vargas siempre alegre. Sus gritos desde el otro lado de la sala cuando llegábamos a la casa para ver a mis abuelos o sus curaderas en que le bajaba el amor por mi, su sobrino que había crecido, que ya podia decirle cosas de hombres. Es que me da rabia la cara de mi madre , su tono de voz, y lo peor ese auto amarillo incomodo y chico. A todos le tocó alguna vez arrastrar a mi tio a la casa en estados etilicos deplorables, pero nunca le levantó la voz a sus hermanas, siempre las defendió, y fue un caballero son sus sobrinos. Le gustaba tomar y de qué manera. A mi también. Mientras vemos como algunos lloran y otros bajan la cabeza. Mientras vemos como se hunde el ataud de mi tío. se me ocurre que mi vieja se debe estar autoconveciendo que estuvo bien lo que hizo, que era lo mejor, que no estaba ni ahí con cargar con un muerto que no le correspondía. Se despeja sale el sol. Se nubla y me pongo la bufanda. Mejor me voy a tomar una cerveza y tomo micro porque no quiero subirme más a ese auto.
Por Sebastián Labra
3 comentarios:
es que así es la vida pues amigo, hay cosas que uno no entiende y no quiere pasar. no siempre es facil sacarle lo personal a las cosas y verlas desde afuera. a veces es mas facil engañar a la conciencia que sacarse los prejuicios.
uno de estos dias nos tomamos una chela por ahi.
uno nunca entiende a las mamás... ellas tienen su propio mundo y esas cosasa de las costumbres y la verguenza las entienden sólo ellas.
te quedó lindo el blog. el cepillo... fric
mmmmm porque no me dijiste antes, yo te las paso pero con devuelta sip si no nooo... cuentame tu proyecto, yo quiero saber.
Me gusto tu nurvo template, aunque no creo que sea nuevo pero he estado alejada de estos lados, luego te cuento porque, pero recuerdame.
un beso y saludos de un mantel para otro mantel en el mund remiso
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