sábado, noviembre 20, 2004

Devotos

Cuando camino por las calles, el collage de instantes diversos sorprende y choquea. Veo una abuela con un celular en mano y comiendo helado, una niña pequeña con ropas andrajosas, carteles de propagandas políticas y avisos de publicidad, de esos que nos recuerdan otro tipo de elecciones, esta vez a nivel subconsciente. Mis amigos, los pocos que votan, están temprano en sus respectivos lugares. Yo, que no voto, de todas formas estoy en un centro humanoide sufragador. ¿Por qué? Debo cubrir las elecciones para un canal regional.

Un calor de mierda, gente por todos lados, los marinos con caras impávidas mirando a todos como enemigos. 31 grados, cero viento, centro de Viña. Un día hermoso. En la oficina del encargado del local una cola interminable, viejitas y lolas sin idea del número de su mesa para poder votar. El tipo adentro repitiendo “esto sigue igual, como todos los años”. Cuatro y algo de la tarde, las mesas terminan y cierran. Los conflictos comienzan. “Quiero votar, ¿por qué no me dejan? “- “señora no se puede, cerramos”. Por la radio comienza el conteo de votos, las proyecciones, el golpe noticioso. “ Por que cresta no me va a dejar si es recién un cuarto pa las cinco, después me pasan multa, tiene que cumplir y dejarme votar”- “no se puede, de verdad ya cumplimos con nuestras horas obligatorias”- “váyanse a la chucha...”. Lo mismo una y otra vez, en otras mesas y con otros vocales.

Las voces resuenan en el colegio, son los avisos de que se cierran las mesas. La gente corre, con guagua en mano, sudor e ignorancia. Se acaba el tiempo. En las mesas están revisando los votos y los apoderados-buitres con lápiz y papel en mano. Primera pelea: “cómo que no se cuenta, en la otra mesa si lo hicieron”- “saquen a éste por favor que está alterado”. El tipo con sweater marca polo le brilla una vena en su frente“ no estoy alterado, pero no puede ser, si hubiera sido para ustedes no lo invalidan”. Caras enojadas, acumulación de personas. Llegan los marinos “por favor salga caballero”. Algunos aplauden, otros siguen en el vaivén del sufragio.

Después de un rato suena mi celular “ ¿Aló?, ya estoy acá, ¿si ha pasado algo?, sí, hubo una pelea con un apoderado, la gente no tiene ideas de ciertos candidatos y llegaron muchos atrasados, ah y se cerraron las mesas 31, 32 y 33”. Al conductor en el canal le informan, “en el centro de Viña transcurre todo con tranquilidad, incluso ya se están cerrando las mesas”.

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