La decisión fue tomada por la Corema de la X Región, que también estableció que la compañía debe cumplir una serie de normativas como buscar una solución al desagüe de sus desechos fuera del río Cruces, para lo cual se estableció un plazo de nueve meses.

La Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) Décima Región resolvió esta tarde permitir a la planta Valdivia de Celulosa Arauco y Constitución (Celco) seguir funcionando.
Ello, pese a las conclusiones que culpan a la planta de celulosa de la contaminación del santuario de la naturaleza "Carlos Anwandter", según determinó el estudio elaborado por científicos de la Universidad Austral de Chile, instrumento de decisión oficial que definió la directora nacional de la Conama, Paulina Saball.
Sin embargo, la Corema estableció que la compañía debe cumplir una serie de normativas como buscar una solución al desagüe de sus desechos fuera del río Cruces, para lo cual se estableció un plazo de nueve meses, tras lo cual el proyecto presentado por la empresa será sometido a un nuevo estudio de impacto ambiental.
La decisión se adoptó basándose en las respuestas entregadas por los científicos que realizaron el informe encargado a la Universidad Austral de Chile, además de los antecedentes recopilados por la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS). También se consideró el contrainforme de la Universidad Católica de Chile, el cual puso en duda la metodología de la Uach.
En este contexto, la vocera de Acción por los Cisnes, Claudia Sepúlveda criticó la decisión de la Corema ya que en Valdivia se esperaba una resolución "que beneficiara a la ciudadanía y a los cientos de afectados por la contaminación del medio ambiente".
Además, Sepúlveda cuestionó que las autoridades hayan considerado el estudio de la Universidad Católica financiado por Celco, ya que habría cometido graves faltas a la ética como poner nombres entre los autores de investigadores que no participaron de la construcción del documento, ni de las conclusiones.
MODIFICACIONES
En primer lugar, la Corema estableció que la empresa debe proponer una alternativa para descargar RILES distinta del río Cruces, del Santuario de la Naturaleza y de sus respectivos afluentes. Para concretar ello debe ingresar a evaluación un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) en un plazo máximo de 9 meses. Una vez aprobado el EIA se deberá implementar el sistema de descarga alternativo en un plazo máximo de 15 meses.
Adicionalmente, la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) se modificó estableciendo una reducción en el volumen de producción que Celco tiene autorizado actualmente, el que será rebajado en un 20% respecto a su máximo anual permitido actual, 550 mil toneladas, quedando autorizadas sólo 440 mil toneladas año.
En tercer lugar, la planta estará obligada a ajustar numerosos parámetros en su descarga de riles, como sulfato, cloruro, conductividad, demanda bioquímica de oxígeno, fósforo y nitrógeno, entre otros.
En este mismo ámbito de los parámetros, la Corema aprobó multar a la empresa con 100 UTM al no aceptarse por parte del Comité Operativo de Fiscalización las explicaciones dadas por la empresa para justificar la presencia de aluminio, sulfato y manganeso en su efluente, como asimismo se multó con 100 UTM a Celco por excederse en el parámetro arsénico.
Por último, se estableció que Celco deberá implementar nuevas medidas de control y seguimiento, como son las recomendadas tanto en el informe final de la Universidad Austral de Chile como en la consultoría del Dr. Claudio Zaror, y prolongar la auditoría nacional hasta que se haya implementado la descarga fuera del río Cruces.
Junto con resolver medidas para evitar el impacto de la planta de celulosa en el humedal, la Corema adoptó diversas medidas destinadas a lograr la recuperación integral de dicho ecosistema.
De éstas, la más relevante es la generación de un Plan Integral de Gestión Ambiental del Santuario Carlos Andwandter, estableciéndose que Celco deberá costear parte de su ejecución, independiente de lo que resuelvan los tribunales al respecto. El programa de trabajo para elaborar dicho Plan deberá ser presentado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en un plazo de 10 días. Esta institución, además, deberá mantener en su página web censos mensuales de las aves existentes en el humedal (cisnes de cuello negro, taguas y tagüitas).
Adicionalmente, la Corema resolvió desarrollar a la brevedad un Plan de Fiscalización sobre todas las fuentes que descargan en este curso de agua, el que será elaborado en dos semanas. Los resultados de esta fiscalización estarán disponibles en la página web de la Conama Región de Los Lagos.
Por último, se fijó como plazo máximo diciembre de este año para el desarrollo del anteproyecto de la Norma Secundaria de Calidad de Agua del río Cruces, cuyo proyecto definitivo (que incluye una etapa de consulta pública) deberá elaborarse durante el 2006.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario